Especialistas en injerto capilar FUE y DHI. Combinamos diagnóstico médico riguroso con un diseño personalizado que preserva tu estética desde el primer día.
El diagnóstico y tratamiento de la alopecia es un campo médico muy específico que, en ocasiones, se trata erróneamente como un problema meramente estético. Ante todo, soy un médico dedicado a ayudar a personas que sufren pérdida de cabello: las preocupaciones y sentimientos que provoca son tan profundos como los de cualquier otra enfermedad. Por esa razón trato a todos los que acuden a mi consulta como pacientes, y no como "clientes".
La alopecia puede provocar pérdida de confianza, ansiedad y afecta no solo al paciente, sino también a su entorno. Entender los aspectos más íntimos de cómo cada persona vive su pérdida de cabello es, muchas veces, lo primordial para enfocar bien el tratamiento.
Cada uno de los 12 tipos de alopecia puede estar provocado por factores distintos, por lo que no pueden tratarse de manera similar. Como médico, soy capaz de ver más allá de la pérdida de cabello: hay enfermedades sistémicas (diabetes, problemas cardiológicos o neurológicos) que pueden condicionar el abordaje. Ante todo, soy médico.
Mi formación previa como cirujano de cabeza y cuello me permite analizar las proporciones craneales, las simetrías y asimetrías faciales para, si es necesario, corregir el diseño de la línea frontal. En mi consulta no existen moldes que se colocan sobre la cabeza del paciente: no hay dos cabezas iguales, y el diseño único guarda siempre las proporciones del equilibrio facial de cada persona.
Cada vez se ven más casos de cirugías que trasplantan entre 3.000 y 5.000 unidades foliculares. Puede parecer atractivo maximizar la cantidad, pero es primordial no dejar despoblada una zona en detrimento de otra.
Siguiendo las recomendaciones de la ISHRS (International Society of Hair Restoration Surgery), como máximo realizo intervenciones de hasta 3.000 unidades foliculares por sesión, priorizando siempre la salud a largo plazo de tu zona donante sobre la densidad inmediata.
Entendemos que la estética es prioritaria. Por ello, nuestras técnicas están diseñadas para minimizar la exposición visual. Gracias a la precisión en la extracción y la implantación directa, podemos lograr resultados óptimos sin la necesidad de un rapado total, preservando tu apariencia desde la primera sesión.
Gracias a las nuevas máquinas de extracción de alta tecnología, equipadas con motores de precisión que permiten programar la velocidad de rotación, el ángulo y el tipo de movimiento —continuo u oscilante— según las características de cada paciente (grosor del folículo, densidad, tipo de cuero cabelludo y curvatura del cabello), logramos una extracción mucho más cuidadosa y con menor daño tisular en la zona donante. Combinada con la técnica de implantación directa (DHI), que introduce cada folículo justo después de extraerlo mediante un implantador especializado, este enfoque permite una recuperación estética más fluida, menos inflamación visible y un resultado con aspecto natural desde los primeros días.
Un proceso médico estructurado para asegurar que el resultado sea exactamente lo que esperas.
Analizamos la causa de tu alopecia, el estado de tu zona donante y tus expectativas antes de proceder.
Diseñamos la línea frontal y densidad según tu anatomía facial, edad y expresión.
Implementamos las técnicas de vanguardia para máxima precisión y naturalidad.
Acompañamos tu evolución con revisiones periódicas durante el primer año.
En la técnica DHI, las unidades foliculares se implantan directamente en el cuero cabelludo con un bolígrafo quirúrgico (implanter): la misma herramienta crea el sitio e implanta el injerto de forma simultánea. Esto tiene dos ventajas clave: la implantación queda siempre a cargo del cirujano, y se reduce el tiempo que cada folículo permanece fuera del cuerpo, aumentando su supervivencia.
En el método tradicional (FUE con pinzas), el cirujano realiza pequeñas incisiones con bisturí y son los técnicos quienes colocan después las unidades foliculares. Con DHI, esa separación de tareas desaparece: extracción e implantación quedan bajo un mismo criterio quirúrgico de principio a fin.
La técnica FUE elimina la cicatriz lineal de los trasplantes antiguos por tira de cuero cabelludo.
Al no requerir incisiones previas, el traumatismo y la hemorragia son mínimos.
El implanter manipula los folículos por la zona opuesta al bulbo, sin poner en riesgo su integridad.
En casos seleccionados, también aplicable en cejas, barba y pestañas.
Sé que entrar en el quirófano genera un estrés comprensible, causado sobre todo por el miedo y el desconocimiento. Por eso utilizo un sistema de inyección sin aguja, que suministra el anestésico mediante una corriente de fluido muy estrecha y de alta velocidad que penetra el tejido sin necesidad de pinchazo. El resultado: una experiencia quirúrgica sin dolor, sin ansiedad y sin temor.
Seis reglas que aplico en cada intervención para garantizar un resultado natural.
Entender la causa real de la pérdida de cabello antes de decidir cualquier abordaje.
Si la zona donante es limitada, puede condicionar la elegibilidad para la cirugía.
Colocar los injertos suficientemente cerca entre sí para lograr un aspecto tupido, sin sobrepasar el límite seguro.
Los pelos trasplantados deben seguir el mismo patrón de crecimiento que los ya existentes.
Zonas como barba, sienes o pestañas requieren folículos de una sola unidad, nunca de mayor densidad.
El aspecto que más depende de la maestría del cirujano: ni demasiado baja, ni demasiado alta.
Utilizamos anestesias locales de última generación, lo que garantiza una experiencia confortable y con molestias mínimas durante la intervención.
La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades normales en 48 a 72 horas. El ejercicio intenso se recomienda evitar durante las primeras 2 semanas.
El crecimiento comienza a ser visible a los 3-4 meses, y el resultado final y consolidado se alcanza entre los 10 y 12 meses.
Agenda tu valoración médica y descubre cómo podemos ayudarte a lograr el resultado que buscas.
Solicitar Valoración Capilar